Desde que llega el mes mayo, vallas donde vallas, veas lo que veas o leas lo que leas, siempre te persigue la línea, la celulitis, la piel firme y tersa, el vientre plano...Miles de dietas y productos milagrosos que aseguran que con la mayor eficacia y en el menor tiempo posible conseguirás un cuerpo modélico.
Creo que ha llegado una era en que la preocupación por el físico esta llegando a límites inexplicables, donde ha quedado eso de que lo importante es lo de dentro. Ya no son solo las mujeres las que se preocupan por su belleza y por gustar al resto, los hombres cada vez más se preocupan por su físico, con esto no estoy diciendo que preocuparse por la salud sea algo negativo, todo lo contrario pero una buena salud no es una talla 38, cada persona tiene su constitución y puede estar sano dentro de otra talla.
Existen infinidad de dietas, muchas de ellas eliminan por completo las grasas. Con esto se consigue el efecto contrario, ya que algunas de ellas son saciantes y ayudan a no picar entre horas. Estas son necesarias para el organismo ya que los ácidos grasos te ayudan a mantener a raya los niveles de colesterol y resultan eficaces en la prevención de enfermedades cardiovasculares.
El condenado y maltratado AZÚCAR, aporta energía al organismo para el buen funcionamiento del celebro y de los músculos. El CHOCOLATE, uno de los mayores placeres, tomado con moderación, además de su sabor, aporta energía a tu organismo y así un largo etcétera de productos prohibidos. Todos estos alimentos que las dietas impiden tomar, son al fin y al cabo necesarios siempre y cuando se consuman en su justa medida, como todo en esta vida.
Pasemos a se mundo infinito de productos milagrosos adelgazantes. ¿Quién no ha visto en la publicidad de televisión, productos que aseguran que un poco de constancia y tras aplicar su producto reducirá una talla como mínimo y su celulitis desaparecerá por completo? Basta ya de engañar a la gente y hacerla creer que aplicando un producto o tomando unas pastillas va a ser de la noche a la mañana Elsa Pataki, David Beckham o Paris Hilton.
No es más importante una personalidad arrolladora, divertida, cercana, inteligente, auténtica, con las ideas claras y feliz consigo misma dentro de la talla que esté, ya sea una 38 o una 48, que otra con una talla ideal, un cutis perfecto y una piel firme, pero que a la hora de la verdad su única preocupación sea: he ganado unos kilitos, tengo que probar la dieta del pepino...
La verdadera belleza se encuentra en la diferencia, sería una pena perder esos rasgos que nos distinguen y nos hacen ser con nuestros pequeños o grandes defectos quienes somos. Lo ideal es llevar una dieta sana, hacer deporte y ser felices, que al fin y al cabo todos nos vamos a hacer viejos, y en la arruga porque no, también esta la belleza.